
Me acerco al Concejo de Carreño. Concretamente a un bonito valle en el que se encuentran varias aldeas diseminadas. Zona rural a un cuarto de hora de la urbe.
Sin salir de la carretera, a la entrada de Santa Eulalia, me encuentro con esa casa de piedra. Estaciono a la derecha y allí mismo, apoyado en el coche, comienzo a dibujar. El día está despejado y hace un calor pegajoso. Las moscas parecen enloquecer y atacan en plan kamikaze. El cielo que veis azul en el dibujo se va encapotando de nubes color gris verdoso. Oscurece de repente y comienza a llover, sin dejarme apenas terminar el dibujo.
Después una tormenta eléctrica de una belleza increíble. Espectáculo natural que no os puedo mostrar, porque . . . ¡ese juego de luz y color no lo sé dibujar!








Hola, Onera,
ResponderEliminarMe encanta este trabajo que me hace sonreír. Mantener el ritmo. Su personalidad encantadora viene.
Cheers, Sadami
Hi, Onera,
I love this work that makes me smile. Keep up. Your lovely personality comes up.
Cheers,Sadami
Bonita acuarela Oñera. Tal vez la fachada de la izquierda la deberías haber dejado con más luz, pero si has pasado de claridad a tormenta es normal que pase esto. Cuando salimos por ahí a pintar y te empieza a cambiar el tiempo, van y vienen los contrastes y las sombras, puede salir cualquier cosa, pero es así como se aprende.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Hola Sadami. Siempre es un lujo encontrarte por aquí.
ResponderEliminarKubi: En esa fachada sobra la última aguada grisácea (es lo que tiene trabajar a contra réloj para que no te pille el agua)
Gracias a amb@s. Un fuerte abrazo.
Muy bonita! que lujo estar tan cerca de estos paisajes..
ResponderEliminarun abrazo
Gracias Susana. Sí que es un lujo vivir en la ciudad y tener la aldea a tiro de piedra.
ResponderEliminarUn abrazo.
O pintas deprisa o te llevas el paraguas, eso o te vas con el coche y pintas desde dentro; lo de la tormenta es sencillo: te tiras de sopetón y a ver que pasa.
ResponderEliminarUn saludo desde Huesca ;)
Suerte que antes de contestarte leí lo que te decía Kubi y tu contestación. Sí, tanto si hubiese luz o no,o cambiase el tiempo, debías heber dejado la fachada de la izquierd en blanco o muy clara.
ResponderEliminarSalvado este inciso, decirte que me encantan tus relatos. Son encantadores y bien ilustrados!
Algún día tendremos que animarnos a dibujar una tormenta! Verdad?
Un fuerte abrazo.
Pinto deprisa Manuel, ¡y así me sale!
ResponderEliminarJoshemari: me di cuenta de ese fallo (y de alguno más) cuando ya había acabado el dibujo.
Lo de dibujar tormentas lo veo difícil, pero todo se andará.
Gracias a los dos. Un abrazo.
Otro estilo inconfundible Oñera !!
ResponderEliminarSabes que me gusta!!
Un abrazo
Gracias Pedro. ¡Que bien tenerte de nuevo por aquí!
ResponderEliminarUn abrazo.