“Lanza alguna cosa sobre esta página: un lápiz, una pelota, mojados en
pintura”.
| Las instrucciones... |
Esos círculos negros parecen una
diana, sí. Hasta tiene sus puntuaciones
y todo… Pero yo, incluso antes de lanzar nada sobre la hoja, ya había
visualizado la diana como la pista de un circo. Teniendo
en cuenta que, desde niña los trapecistas, junto a los números de
equilibristas a caballo, son mis números
favoritos del circo, la aparición de la trapecista sólo era cuestión de
segundos, jiiiii…. ¡Eh, soy trapecista! ¡Cuidado ahí abajo!
| Los cómplices... |
Para perpetrar el destrozo he utilizado pintura acrílica con la que he impregnado diferentes bolas de papel, botones varios, lentejas, el tapón de uno de los tubos de pintura, un trozo de hilo de algodón anudado y un cepillo de dientes (con el que, presa de mi entusiasmo, además de la hoja, decoré la mesa, la pared de mi cocina y mi camiseta, jiiii… ).
| Las manchas... |
¡Cuidado ahí abajo, soy trapecista!!
| Y... ¡Tachán, actuación por todo lo alto -con público expectante incluido-! |