Bueno, pues aquí van algunos de los dibujos que he ido haciendo desde octubre con esas plumas chinas que os conté. En mi blog Artimañas he puesto algunas más, incluyendo las que ya os enseñé antes. Cada vez me gustan más estas plumas. Casi todos son dibujos de los árboles, los setos, los rosales, las sillas y mesas de la tapería donde como a menudo cuando engo que ir por la tarde a la escuela. Está en la misma esquina y, como véis, es un barrio bastante bonito, todo lleno de árboles y flores.
Aunque va haciendo algo de frío y llueve a veces, suelo comer en una de las mesas de la terraza en la calle. Mientras tomo café, pinto otra vez los árboles, que deben estar hartos de mi (y de si bemol, incluso).
Estas dos son de este fin de semana pasado, en la Manga del Mar Menor. Las pasé como el que se tragó el paraguas, con dolores en mi pata izquierda, cojeando y maldiciendo en siete idiomas pero hay que echarse para adelante. En Cartagena y en el cabo de Palos no dibujé nada, pero tengo fotos muy buenas para hacer algún dibujo cerca de mi ventana (y mi radiador). Bueno, lo dicho. Que esas plumas, si véis los trazos, hace líneas finísimas y otras muy gruesas. Si se juega con el agua o con papeles raros, salen cosas interesantes. Estos dos últimos se dibujaron en un Moleskine d epapel de acuarela, regalo de mi hijo Carlos.
Luego os contaré qué ocurre con el papel chino de arroz y con el papel estucado para impresora ee color, un último descubrimiento que tengo que probar más antes de hablaros de ellos.
Iba a comprar un par de docenas de estas plumas en HongKong para venderlas en mi tienda de ebay, pues me preguntan por ellas continuamente y, para una no merece la pena arriesgarse y pagar portes. Digo que iba a comprar porque, no sé cómo, me han robado la paga extra. Deben ser ladrones muy hábiles y experimentados porque no me he dado ni cuenta. Además, han perfeccionado el sistema y me la han birlado incluiso antes de cobrarla. Espero que mis maldiciones y conjuros surtan los efectos oportunos.Un abrazo.