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viernes, 27 de enero de 2017

MI AMIGO... ENTRAÑABLE


Llegó. No tengo en casa katana ni wakizashi para perfumarle la hoja y abrirlo con todos los honores, pero sí un cuchillo puukko artesano que me fabricó un buen amigo restaurando una hoja antigua (aunque no en Finlandia sino en Requena)…


Ansia viva…


Micromomento de felicidad.


¡Fantástiken!


¡Grandísimo Manuel Lorés!
Mi primera pinza dorada, esto debe significar algo en el escalafón de Ladrones, acceso al corredor VIP de la Cueva…


¡Efectivamente! ¡Salvoconducto del Khan de Sourmenia!
Libre acceso y un SouRvenir único (que es como llaman allí a los recuerdos). Mirad, mirad…






Ya lo he dicho: Entrañable, este año mi Amigo Entrañable.
Tengo que ir más por Huesca…


Mil gracias Manuel, Susana, Ladrones y Vida por estas cosas del alma.

lunes, 21 de septiembre de 2015

EFEMÉRIDES. Tal día como el otro


LA CAMPANADA DE HUESCA

Sigue la leyenda que el rey Ramiro II de Aragón, acabada su sangrienta Campana de Huesca, quedó incapaz de descabezar una gamba, que hasta se hacía desmochar los espárragos por chambelán de manos limpias, no fuesen a sufrir después de cocidos y le provocasen pesadillas y remordimiento.
Pero el Rey Monje le cogió gusto al notorio efecto de su Campana y, vuelto a su naturaleza beatífica, hízose fabricar un cuaderno de tapas de corcho del Moncayo, que no de cuero animal, y redactó de propio en él un recetario que llamó Liber Tañidorum o lo que es lo mismo, De cómo dar la campanada sin atroces fundamentos.
Vivía en Huesca a la sazón, un humilde pastelero, y como fuese que proveía de dulce a todo quisque en la Corte, llegáronle nuevas del cuaderno y tal fue el ansia viva de saber a su Rey en aquellas harinas de otro costal, que trocó su condición por la de ladrón de cuadernos a fin de apropiarse del grimorio.
Perpetrada la fechoría, el ladrón de Huesca puso alambique, atanor y retorta en el obrador de su antiguo oficio y cocinó fórmulas hasta que, una noche de septiembre, dio tan sonada campanada que los ecos se llegaron allende las fronteras de Aragón.
Mas no supo aquel hombre hasta el alba del efecto producido y, pues cree el ladrón que todos son de su condición, llenose la ciudad de Huesca de salteadores y bandidas prestas a hacer el septiembre con la ocasión presentada. De Zuera, Cuenca, Sabiñánigo, de Terrassa, Valladolid, de vuelta de Zaragoza, de la Aranda castellana y aun de Flandes e Inglaterra vino la horda de cacos.
Con cuaderno en faltriquera fueron robando a destajo: colorines de vidriera y sombras de capitel en el claustro de San Pedro, líneas de crucería y oropel catedralicio, perfiles de transeúnte, modelos de traje varón, que se llevan de dos botones, el perfil de la Morena, el negro bruno del pozo, que viene a prueba de aguadas, la tintura de las migas y el pigmento del pastor, todos los rojos de teja, los de alero y los de vino, papeles de principales y también de secundarios, pinceladas de Miguelas y el exacto trazo octogonal del Museo Provincial sucumbieron al saqueo.
Y cuando fuese la tropa, cada mochuelo a su olivo, dicen que el ladrón de Huesca hizo mutis por el foro y retirose a Sourmenia, muy cerca de Liechtenstein. Puso allí nuevo obrador por ocultar sus manejos y sigue de probatinas para nuevas campanadas, pues atestiguan vecinos que de noche oyen allí, un soniquete metálico que viene a decir: Tin-tin… Tin-tin, tin-tin, tin-tin… en Sourmenia.


PD: Ignoren vuesas mercedes cualquier omisión de los hechos, que por mor de aquel ladrón yo bebí el agua pagana que envuelven las sacras piedras del lar de San Juan de la Peña, y ando estreñido de entonces, de mollera y aun de luces, tamaña fue la impresión.

miércoles, 23 de enero de 2013

Amigo invisible- real.


      Hoy hace frio y viento, no he ido con la "Colla" a pintar. Parece que lo sabía, esos aires sólo podían ser de Huesca que traían mi "REGALO". Muy bien protegido. Tenía miedo a abrirlo mal, se intuía que era algo muy grande y especial sólo con leer al remitente: 

 



 Dejo, corriendo, el pescado en la nevera, lo demás después, máquina de retratar, papel blanco, ¡Ay! faltan las tijeras, salgo al balcón y



                                 -Cuaderno realizado por el artista con papel acuarela.

-Al abrir, Claustro del Monasterio de S. Juan de la Peña. Cuna del Reyno de Aragón.











 -Castillo de Loarre.
















-Catedral de Huesca













Bodegón que da constáncia de su resfriado.


Terminada la sesión de fotos, vuelvo a entrar y el sol empieza a salir, una lágrima se desliza tímida por la mejilla.
    Ahora que estoy escribiendo esto, el sol continúa brillando, te lo mando junto con mi más caluroso agradecimiento.
GRACIAS MANUEL.

   He remirado tu cuaderno después de escribir en un papel las palabras precedentes de mi primera impresión.
   ¡Qué suerte tengo de estar con tan buenos artistas y grandes personas!
(Manuel, he recortado tu nombre de una de tus fotos).
y el sol contínua brillando...



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