Pero Marga, ¿acaso tienes edad de tener peluches? (Os preguntaréis)
¿Y por qué no? -Me digo-. Aunque no sean míos, sino de mis hijas, están en mi
casa (ahora incluso bastante más tiempo que ellas). Podría decirse que son mis “peluches
adoptivos”. Sí. Estos pequeños habitantes y yo somos buenos camaradas, nos conocemos
bien, jiiiii… Somos pequeños diablillos en pequeños cuerpos, compartimos
aventuras… Hablamos el mismo lenguaje, jiiii…
Os presento a dos de mis peluches (adoptivos): Hippo y Mico,
hoy entregados, muy entregados en conseguir, ¡Atención!... ¡Tachán!... “Ese difícil equilibrio”.
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| Lápiz de Ikea, rotulador calibrado, acuarela y lápices neón sobre agenda reciclada 11x15 |
Y aquí, los acróbatas junto a los reporteros de tamaña
acrobacia, jiiiii…
Por desgracia mi cámara de fotos no es capaz de captar la
viveza e intensidad del color rosa neón de Mico como de los colores, también
neón, que componen el fondo.