En primer lugar, os deseo un buen día. Lo segundo, agradecer a Mª José Barrera haberme propuesto formar parte de este maravilloso espacio, a Conxy por haber tomado en consideración la propuesta y a todos los ladrones por haberme aceptado entre vosotros. Muchas gracias, de verdad.
Me llamo Pepe Garrido, tengo 58 años cumplidos hace unos días, nací y vivo en Albacete, aunque algunas épocas he abandonado estos inhóspitos páramos, cuna de un humor negro bastante peculiar, para vivir en otros lugares. Por motivos familiares o de trabajo, he vivido épocas, a veces de años, en Tarragona, La Coruña, Alpera, Alicante o Vilafranca del Penedés, con estancias largas en Madrid y Valladolid. Soy maestro, profesión que elegí, seguramente, para no perder el contacto con libros y cuadernos ni el olor a cedro de los alpinos. De mis 36 años en la empresa, unos 10 los dediqué a la formación del profesorado, como asesor de Lengua y Literatura en Almansa, luego de informática en Albacete.
Fui músico, de joven profesional, ahora aficionado en un grupo de jazz. Como mi padre fue impresor y vendedor de artículos de papelería e imprenta, crecí en contacto con resmas de papel, tintas, clichés y blocs, pues en casa había un verdadero almacén de estas cosas. A mi manera, lo sigo tieniendo.

Siempre he dibujado y pintado. Lápiz, rotuladores, plumillas y acuarelas. Nunca he pasado al óleo o los acrílicos. Me encantan los papeles y los libros, si están bien encuadernados mejor. Naturalmente, cuando están en blanco los lleno de estos dibujos y apuntes que me gustan o de citas y narraciones, que también me encanta escribir. Suelo llevar un pequeño bloc siempre conmigo. Tiempo y lugar habrá para hablar de mis cuadernos, pues tengo muchos. Y de mis plumillas, una colección de más de 2000 modelos distintos, preferentemente de dibujo, que ocupa y pesa una barbaridad, pues debo de tener más de 20.000. Ya hablaremos de ellas en el apartado de materiales. En
mi blog, Artimañas hay un ya poblado espacio donde muestro, analizo y comento ejemplos de su uso, hechos por mi o, mejor, por los artistas que las han utilizado para dibujar a lo largo de la historia. Allí podéis verlas.
También podéis disfrutar allí de un
cuaderno de dibujos de van Borssom, dibujante holandés, realizados en 1650. Como regalo de presentación, ese artículo está dedicado a los Ladrones de cuadernos. Creo que os gustará.


Como la brevedad no es una de mis virtudes, si alguna tengo, termino con algunas muestras de las cosas que me gusta dibujar y, próximamente, iniciaremos las aportaciones que espero sean frecuentes y dignas de acompañar a las de tantos artistas como hay aquí, a los que ya vengo tiempo siguiendo y admirando. Un abrazo.