Las olas han dejado estas algas retorcidas como los volantes andaluces, son verdes y se van volviendo marrones, hasta que se secan blanqueándose bastante.
Esta hierba, "Datura stramonium" que sale por todas partes. Estaba entre la arena, tierra, rocas y raices de árboles muy cerca del mar, en la misma playa. Nunca se me ocurrió tomarla como han hecho este año unos chicos. La conozco desde que era pequeña.
Yo contemplo sus bonitas hojas verdes y sus frutos pinchosos que cuando secan se enganchan a la ropa de punto y, entonces, sí dan la lata. En setiembre ya no tienen flores.
Un poco más arriba este pino que junto con otros configuran el talud de un lado de la playa.
Ah! El agua estaba de muerte. Una mañana estupenda.


