Queridos amigos ladrones,
Llevaba años, sobre todo desde que fui madre hace más de 21 años, con una atracción especial por las bibliotecas, las librerías, y el mundo de los cuentos. Soñaba con algún día tener la oportunidad de hacer algo bonito en este espacio que invita a bucear entre palabras e ilustraciones maravillosas, y este año lo he conseguido de una forma muy especial... ¡Dibujando!
Por una parte, he estado trabajando en las ilustraciones de Lucas y el Tiempo, que es el primer libro de una colección sobre educación en valores y con el que me lo he pasado muy bien durante todo el proceso, incluso en su presentación.
En la época del divertido amigo invisible, ya andaba entre los bocetos de Lucas.
Por otra parte, he estado disfrutando de talleres de cuentos, dibujos y poesías pintadas, en diferentes templos de los libros de algunas ciudades, que ya os iré contando... Tan sólo os cuento un momento muy mágico de ayer en la Biblioteca Pública Fernando de Loaces en Orihuela...
Al llegar, me encontré con un libro enorme y precioso que hablaba de árboles que suben hasta el cielo, barcos de los sueños, prados mágicos y muchas cosas más y pensé que era un precioso tema para trabajar durante la mañana. Fui dibujando con un rotulador sobre diferentes hojas, barcos, árboles, prados, nubes, piratos, piratas, sirenas... y los niños encantados, comenzaron a pintar...
Me encontré con niñas que querían pintar grandes embarcaciones y... ¡Ay! esto fue lo que me dibujó una sonrisa con tilín en el corazón: Un niño me pidió que le dibujase un sireno...
Se llamaba Omar y era un asiduo de la biblioteca junto a sus hermanas, hermanos, primos y primas. Me gustó esa libertad de pensamiento libre de prejuicios que con el tiempo vamos perdiendo. Hasta el hermano pequeño quiso pintar también su sireno...
Un abrazo fuerte para todos.
Volveré pronto para enseñaros mis dibujos de cuaderno.
Dolça

