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martes, 15 de mayo de 2018

Tras el éxtasis, "LA PROFANACIÓN"



Profanación mística de la primera página del hermoso cuaderno de mi Amigo Invisible, el pirata Barbaplata.
 
Agua, acuarela y brilli-brilli

 Día tercero, hora nona.  La última de las joyas del botín, con la que el pirtata Barbaplata la obsequiaba, era un hermoso cuaderno.
 
La joya del tesoro, enviada por mi Amigo Invisible, El pirata Barbaplata
 
 La reverendísima madre abadesa, Doña Marga, hallábase en la intimidad de su celda. Poseída por  los potentes influjos del lactocafeinado a secas – pues hallábase todo el convento en la austeridad post-navideña-, a su encuentro salieron, valiéndose de su débil mente-demente, otro mar, otro navío… Rumores de olas, versos de piratas…
  





El éxtasis, o tal vez la posesión, le sobrevino. Llenose todo de azules puntos de luz (léase, para los no poseídos, brilli-brilli vulgaris). Manifestose vertiginosamente todo ello  sobre el papel.





Cuando en sí volvió la reverendísima doña Marga ya nada podía remediarse. La inmaculada hoja, hermoso don del pirata Barbaplata, había sido vilmente profanada.
 

 
Confesión pidió, aunque arrepentimiento no hubiere… ¡Ay!
Para que quedara constancia de tan vehemente suceso, la reverendísima abadesa, doña Marga, en un momento de lucidez -periodo entre lactocafeinados- dio forma ilustrada de cómo, en tan prodigiosa aparición, fraguaronse  la tal profanación y el alumbramiento -que bien pudiera derivar en deslumbramiento- del azul bergantín del pirata Barbaplata ( y que es justamente lo que habéis visto en el post anterior a este)



La profanación: agua, acuarela y brilli-brilli sobre cuaderno 15x21, regalo de mi Amigo Invisible, El pirata Barbaplata

 
 
 

lunes, 3 de abril de 2017

RECOGIENDO VELAS



Gelatos, rotulador blanco y diamantina sobre agenda reciclada 11x15

No sé si a vosotros también os pasa, pero a mí sí. Cada año. Lo de que cuando una cree haber recogido, guardado, y subido al trastero toda la parafernalia decorativa navideña, te encuentras con algún adorno que, pese a tu celo, cuidado, vigilancia y supervisión exhaustivos, se ha quedado por ahí, colgadito, escamoteado cual soldado con uniforme de camuflaje… 


Rotulador calibrado y acuarela sobre agenda reciclada 11x15


Entonces, él, desde ese tirador, estantería o picaporte, te mira socarronamente como diciendo ¿Y qué, vas a subir al trastero, desembalar las cajas para guardarme, o qué? Y una, que no está por la labor, lo guarda en ese cajón del mueble del salón que se usa poco y que garantiza que veré poco al olvidado en cuestión. Y, ciertamente, lo ves tan poco, que sólo recuerdas que está ahí al año siguiente, cuando otro camarada olvidado llega para hacerle compañía.


Rotulador calibrado, acuarela y bolígrafo de gel blanco sobre agenda reciclada 11x15


 
Entonces es cuando todos los olvidados te miran con cara de… “Ya te vale, Marga… Ya está bien… “Y es entonces cuando yo no sé qué cara poner. Y es que tantos años en la misma casa dan para muchos olvidados.  Por muy grande que sea el cajón.

Gelatos, rotulador blanco y diamantina, sobre agenda reciclada 11x15




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