Ayer
Me whatsappea mi Santo: oye, que ha llegado un paquete de
Seur. Un paquete plano, finito, como un sobre grande. De inmediato sé lo que
es, pero no estoy en casa, y no estaré hasta mañana grrrr…
Hoy
Llego a casa, me despojo a toda leche de abrigo, gorra,
bufanda, guantes, zapatos, y de ese jersey de más que en casa sobra, el del “modo cebolla”.
Y me lanzo -valga la redundancia- sobre el sobre.
Maravilla de las maravillas, tras despojarlo de su impecable
e impoluto blindaje de cartón (me encanta la gente que se esmera en todo, y él
es que es de 10, lo es en todo).
Aparece una impoluta carpeta azul -cuando digo impoluta, es
impoluta, sin una huella, como si hubiese sido manipulada con guantes- y en su
interior, rodeada por su passe-partout, la
maravilla. Tridente en ristre, egregio, potente, pero también bondadoso, Papá
Noel-Neptuno, asoma entre la nieve-espuma mientras los pececillos-piraña, que
han dado cuenta de algún intruso, al que han dejado en los huesos, nadan graciosamente
a su alrededor.

No puedo sentirme más afortunada: de la mente más burbujeante, chispeante,
disparatada, cómplice, de quien considero el mayor pluricocos, el grandísimo poseedor
de la genialidad artística de esta nuestra cueva, del rey de la “coña marinera”,
de las manos ágiles de nuestro Ilustre, Fernando Font de Gayá, recibo agradecida, emocionada (mira,
parezco Lina Morgan -más quisieras tú, Marga-) el magnífico regalo de este
Papá-Noel de los mares, de este Neptuno de las nieves. Grandísimo premio por mi "Caco Rampante", participante -ahora afortunado- en la convocatoria del cartel Amigo Invisible 2017.
¡MUCHÍSIMAS GRACIAS, MI ILUSTRE PLURICOCOS!
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| La impoluta carpeta... |
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| El cuidado blindaje... |
Epílogo: ¡Hola cari, que no me había dado cuenta de que
estabas ahí… ¡ (ois, realmente mi Santo es un santo, madredelamorhermoso, oyoyoyoy… :D)
Mil gracias también a la embajadora mano sourmeniense que ...