Lo único que merece comentarse, las tintas del segundo, sepia y nogal de Sennelier, a base de goma laca, brillantes y espesas. Atascan las plumillas más finas porque secan muy pronto, imposibles para estilográfica. Disuelven perfectamente con agua dando baños transparentes y muy controlables. Quedan para trabajar en casa.
El primero es un dibujo, boceto, hecho de memoria sobre la feria de Albacete, a lápiz, algo que tengo que recuperar, al menos para usar las dos o tres arrobas de ellos que he llegado a acumular




