Hace tiempo que no dejo nada por aquí. Uno de mis temas favoritos son las fachadas de las casas de pueblo cuando están en las últimas, es decir, cuando les quedan cuatro días de estar en el mundo. En este caso se trata de la fachada de una casa del pueblo donde vivo, Breda. Siempre hay algo emocionante en dibujar algo que sabes que pronto desaparecerá.
Esta imagen es la vista desde la casa de mi hermana, en Vilassar de Mar. También me encanta dibujar balcones, es como si robases un pedacito de intimidad a hurtadillas.