“Colorea toda la página”
¡Estupendo! Salvo por un
pequeño detallito. Una de las páginas, la de la izquierda, casi en su
totalidad, y una minúscula parte de la otra, están manchadas de esmalte de uñas… Podría pegar un folio
encima y arreglado, me digo. Pero Marga, eso es tirar por el
camino fácil. Maldita conciencia, murmuro mientras asiento. Habrá entonces que pensar en esas manchas. Y pensé
y pensé, pero nada. Hasta ayer. Mientras
desayunaba los vi. A los conejos robando los huevos de pascua. ¡Qué pillines…! Se habían camuflado bajo las manchas de
esmalte…
Para “desenmascararlos”
he necesitado rotulador calibrado,
lápices de colores fluorescentes y bolígrafos, también fluorescentes de
los chinos. Luego he aprovechado para poner unas flores. En vez de dibujarlas
las he pegado; así aprovecho para gastar las florecillas que guarda mi
troqueladora cada vez que la uso -y que
guardo en una cajita- y que añaden una
nueva y diferente textura “al destrozo”.
| Rotulador calibrado, lápices y bolígrafos flúor y recortes de troqueladora sobre Destroza este diario |
| Las páginas con las manchas de esmalte que dejó el destrozo anterior |
| Lo que ocultaban las manchas... |
| Los cómplices desenmascaradores... |
Y viendo el conjunto tan vistoso y colorido que mis cómplices ayudantes ofrecían no me quedó otra... ¡que dibuengendrarlos!
| Rotulador calibrado, lápices y bolígrafos flúor, rotulador color y recortes de troqueladora sobre Moleskine cahier d'esquisses 13x21 |
Llega un tanto desfasado este destrozo que hice en Pascua, pero se lo había guardado mi Manolo en su cibernético cuerpo antes de que le diera el patatús...
Sí, publico esto hoy desde mi Manolo. ¡Te quiero, Manolo!