Recién regresado de unos días por el sur de Murcia, Almería y vuelta
por Cazorla. Unos 800 km, muchísimas fotos y bastantes dibujos y
acuarelillas, esta vez en cuadernos. Uno de Paper blanks y otro de Arches grano fino, alargado. Equipo mínimo, como se ve, pincel de agua y una cajita vieja de pastillas para las toses con unos cuantos colores. Desde el mismo sitio que la anterior, por la mañana, desde el chiringuito del hotel con un café y más detenimiento. También con un pincel más grande, del 12, de esos Versátil de bolsillo, plegable, imitación marta.
Pluma estilográfica, para este ficus de Águilas, en la plaza del Ayuntamiento.
Dos acuarelillas, una terminada y otra a falta de unas sombras y detalles. Así quedó allí. Luego, cosa que suelo hacer, las termino con más calma si no me ha dado tiempo o estaba incómodo.
De todas formas, suelo hacer fotos de los sitios, por si acaso. En este caso, era un lugar impresionante, como se ve en la foto de un trozo del paisaje anterior. Hay zonas de areniscas amarillas suaves, erosionadas, antiguas coladas de erupciones volcánicas, negras y retorcidas, muchos minerales de hierro que dan tonos rojos y verdes, pizarras... Junto al mar y al cielo nuboso, esa zona de Murcia y Almería tiene un colorido apabullante. La última foto es del amanecer desde la ventana del hotel en San Juan de los Terreros, Pulpí, justo donde se junta Murcia con Almería.






