Mostrando entradas con la etiqueta jiiiiiiii. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jiiiiiiii. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de junio de 2018

Retrato imperfecto en rosa... ¡Y llevo 100! ¡100 entradas!


Revisando la tarjeta de memoria de mi cámara, intentando poco a poco recuperar lo más posible, a cuentas del incidente de “mi Manolo”, me he topado con una peonía. Estaba retratada dentro de un bote de cristal, un tarro pequeño y delgado, de espárragos, a todas luces ridículo para la inquilina, pero muy conveniente, imprescindible junto al agüita, para no acelerar su decadencia. Mil perdones señor tarro, por obviar su salvadora presencia y quedarme sólo con la peonía. Y mil gracias, fue usted el ángel salvador, el acompañante perfecto para esta dama rosa. Le doy mi palabra de que otra vez será usted honrado como merece.


Acuarela sobre cuaderno 23x32


La agüita, en cambio, por ser imprescindible para “ejecutar” este retrato, creo que puede darse -más o menos- por honrada. Bien visto, de sentirse la agüita ofendida, entonces, al no retratarlo, habría yo honrado al señor tarro (¿?) Y la dama, la dama rosa, ¿qué dice? No dice nada, no sé si agradecida o espantada, pero nada de nada.  Qué cosas…


jueves, 31 de mayo de 2018

De antiparras, sus fundas y otras gaitas



Andaba la reverendísima madre abadesa, doña Marga, a la caza y captura del contenedor de gafas perfecto: perfecto cachivache, digno de ser tuneado, para redondear el oufit del bolso pinturero. Donde guardar unos rotuladores, un pincel de agua, un lapicero... Perfecto para entrar en ese mundo de latas, fundas, cajas, etc, que roza lo diogénico, en este convento.  Perfecto y digno. Digno para mostrar y compartir en el simposio cachivachero. Perfecto y punto. Punto. Entregada en la febril búsqueda hallábase cuando topose, en un pequeño y recóndito recoveco de los entresijos del bargueño, con el archiperre perfecto, con la funda perfecta: hum… amplia, ancha, profunda, pensó imaginando que ella sería el paraíso perfecto en el que sus pecadillos pictóricos pasarían desapercibidos. No obstante, su interior guardaba otro tipo de perdición. Las antiparras solares perfectas para los venideros días de sol, además del paraíso ocular del alérgico.


Rotulador calibrado y bolis de los chinos sobre agenda reciclada 11x15

Otro día será. Será por arcas, arcones, baúles, bancos, bargueños, cajas, cajones, consolas, jamugas, fraileros, papeleras, paragüeros y hasta zaguaneros en este convento… 


Rotulador calibrado y bolis de color de los chinos

La madre abadesa se alejó por el claustro recogida, pensativa, meditabunda, circunspecta (convendría pensar -pensó-, puestos a ponerse, en algún ungüento; más aún estando, como está, tan perverso don Lorenzo…)


viernes, 4 de mayo de 2018

De cómo la madre abadesa, Doña Marga, entró en éxtasis




Bolígrafo sobre cuaderno 15x21, regalo de mi Amigo Invisible

 Quede aquí constancia de cómo, de manera inesperada, enardecida, poseída por un desgarrador fulgor creativo, se fraguó, para posterior -y literalmente- ser perpetrado”, de manos de la madre abadesa Doña Marga, y de su mente-demente, la profanación de la primera página en blanco del cuaderno recibido del pirata Barbaplata.

                            
     Madre, dijo, llegó en su ausencia…


La madre abadesa, aun a riesgo de excomunión, aun contraviniendo la regla de pobreza de su monacal orden, se dirigió a su celda, tesoro en mano.

Intentando apartar de su mente aquel tesoro se arrodilló con la intención de meditar. De rezar. Pero a su mente-demente acudía una y otra vez la imagen del valiente e intrépido pirata…


Parecía haber conseguido sosegar su espíritu y centrarse en sus rezos cuando, de manera tan súbita como mística, su celda, cual bóveda celeste, comenzó a llenarse de pequeños puntos monocromáticos. Sumida en su “puntual” éxtasis -o sea, extasiada-, elevó su mirada al cielo -o más bien al techo-. 




Bolígrafo sobre cuaderno  15x21, regalo de mi Pirata Barbaplata
 Quede este pobre pero sentido testimonio como “aviso a navegantes”, que aleje de perdiciones mundanas a los hermanos y hermanas de nuestra orden. Amén.  


Nota: para mayor "disfrute", dada la pobre calidad de las fotografías, os aconsejo clicar sobre cada imagen, así podréis flagelaros bien  con mis dibuengendretes. Próxima entrega, La profanación de la primera página en blanco...





martes, 10 de abril de 2018

Vestida de azul


Así es. Ella es una pluma pequeña y blanca que apareció, como aparecen esas cosas que no buscas, cuando una se pone a ordenar. Pero yo la he vestido de azul sobre el papel. Me gusta la profundidad monocromática de este vestido azul para esta pequeña pluma, pluma polizón, blanca.


Acuarela, sin dibujo previo, sobre cuaderno 23x32

Y Dios sabe qué mas pueda aparecer en las profundidades de los cajones; de los cajones ajenos, que los míos propios dan miedo por su organizada y ordenada frialdad, mientras lleno la ausencia de “mi Manolo”, que ha sufrido una recaída de su anterior dolencia, pues presenta la misma sintomatología, y ha vuelto -de nuevo- a la UCI de los ordenadores. Esperemos que los señores doctores anden esta vez más acertados y rápidos en su diagnóstico y curación o voy a tener que salir a buscar cajones y armarios ajenos para llenar su ausencia…

Nota: Me hallo de nuevo en manos de la caridad ajena, ejem, de mi santo… Haré lo que pueda, cuando pueda,  snif, buaa…
 
 

viernes, 16 de marzo de 2018

Espuma de tiempo




Acuarela y gouache blanco -sin dibujo previo- sobre cuaderno 23x32


Olas de dignidad agitada dejan su último aliento sobre la arena. Soledades que el destino une y separa, que el destino separa y une.   Agua, aire, tierra. Cielos de fuego. Espuma de mar. Espuma de tiempo.  



lunes, 3 de abril de 2017

RECOGIENDO VELAS



Gelatos, rotulador blanco y diamantina sobre agenda reciclada 11x15

No sé si a vosotros también os pasa, pero a mí sí. Cada año. Lo de que cuando una cree haber recogido, guardado, y subido al trastero toda la parafernalia decorativa navideña, te encuentras con algún adorno que, pese a tu celo, cuidado, vigilancia y supervisión exhaustivos, se ha quedado por ahí, colgadito, escamoteado cual soldado con uniforme de camuflaje… 


Rotulador calibrado y acuarela sobre agenda reciclada 11x15


Entonces, él, desde ese tirador, estantería o picaporte, te mira socarronamente como diciendo ¿Y qué, vas a subir al trastero, desembalar las cajas para guardarme, o qué? Y una, que no está por la labor, lo guarda en ese cajón del mueble del salón que se usa poco y que garantiza que veré poco al olvidado en cuestión. Y, ciertamente, lo ves tan poco, que sólo recuerdas que está ahí al año siguiente, cuando otro camarada olvidado llega para hacerle compañía.


Rotulador calibrado, acuarela y bolígrafo de gel blanco sobre agenda reciclada 11x15


 
Entonces es cuando todos los olvidados te miran con cara de… “Ya te vale, Marga… Ya está bien… “Y es entonces cuando yo no sé qué cara poner. Y es que tantos años en la misma casa dan para muchos olvidados.  Por muy grande que sea el cajón.

Gelatos, rotulador blanco y diamantina, sobre agenda reciclada 11x15




Nuestro Grupo en Flickr