Tengo nuevos barcos para enseñaros. Uno checo y otro polaco, que están por estas latitudes, pero para no machacaros de barcos, esta vez os bajo unas acuarelitas en 20 x 20 cm, hechos como complemento a otras acuarelas más serias.
Ésta primera, la hice en una salida al parque de La Tamarita, con mis nietos, que esta semana han pasado unos días conmigo. Mientras jugaban y me aburría, saqué el cuaderno y el material que siempre llevo para pintar y me entretuve con este dibujillo.
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Estas dos siguientes, las hice en plan desmelená, en mi salida de los miércoles, en un barrio que están derribando todas las casas para construir un gran parque. Me gusta pintar estos barrios que están a punto de desaparecer, donde aún viven familias y muchos okupas.
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La semana pasada, estuvimos en Badalona y llovió toda la mañana. Al principio de forma persistente y luego fue aflojando y... claro, no me iba a quedar sin pintar! No?
Al final veréis cómo lo pinté
Primero, me puse en esta callecita vecinal y pinté aquello que tenía delante, pero sin mirar demasiado.
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Ésta otra, también es en Badalona, pero la pinté sin la protección del paraguas cuando ya había bajado la intensidad. A pesar de colocarme pegado a una pared sin cornisa, algunas gotas caían sobre el papel y me resultó imposible aguantar el color. Todo se corría y se mezclaba... así me salío este "pinturengendro" Como llama mi Marga.
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Ahora veréis el invento del TBO, del Dr. Franz de Copenague, que hice para pintar estas dos acuarelas que acabáis de ver. En la primera, subí un poco el paraguas y me refugié debajo. Lo cierto es que el papel y el interior del carrito, no se mojaron. En la segunda pinté tal como me veis y se me mojó todo. Eran pocas gotas, pero las suficiente para estropear todo.
(Marga, no te fijes en los zapatos)
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C'est fini, por hoy!