 |
| Obra original de Sophie Turrel |
Un Ilustre castorcito que hablaba con una monja y una loca…
me lo chispoteó de oreja a oreja… bisibisibiiiii, bla, bla… chisssst…
La loca, que hablaba con la monja y el Ilustre castorcito,
dijo… ¡Jiiiiiii, guay, yes, of course, oui, ok, bla… bla… ! Aunque todo eso lo
dijera sin saber lo que decía, porque la loca estaba en éxtasis (sin haber
mediado bebida espirituosa, palangana lactocafeinada, ni psicotrópico alguno
–en ese momento-) debido a que su Joshemari y el Ilustre castorcito, que
acababan de conocer a la monja, estuvieran aún, monja incluida, hablando con
ella (o sea, con la loca, o sea, conmigo).
La loca pensaba y no
se le ocurría nada (porque la loca es muy ocurrente, mayormente, cuando no
debe) tic-tac, tic-tac…
Entonces se acordó de este algodulceyesponjoso (cero
calorías) que acababa de recibir y le pareció que estos roedores de ahí
arriba -en principio- tan formalitos…
 |
| Obra original de Sophie Turrel |
Que tardaban medio segundo en desbocarse, oyoyoyoyoyyyyy –sanamente,
sanamente…- una mijita y que se lo
pasaban pipa, eran tan gentiles y
graciosos como los inquilinos de esta nuestra cueva.
Y pensó que estos animalejos amorosamente pillines… serían
los que, en nombre de todos-toditos-todos, te felicitarían, Joshemari
mío/nuestro.
 |
| Obra original de Sophie Turrel |
Eh, que no me olvido del resto…. Porque hoy es el santo de
algunos de los ratoncitos y alguna ratoncita de esta cueva, pero también celebramos el día
en que tantos buenos hombres (también
algunos hombres que son-están buenos,
jiiiiiiiiii), con muy diferentes nombres, son parte de nuestras
vidas. A todos vosotros… empezando por mi/nuestro Joshemari…
¡¡Felicidades!!
Abrazotes gordotes,
festivos, apretaetes
Posdata: Ah, y si tenéis un Ilustre castorcito por amigo,
sin duda, sabéis que sois muy, muy
afortunados…