Mostrando entradas con la etiqueta rotulador calibrado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rotulador calibrado. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de julio de 2019

Flor, rama, mariposa.


                                                     Ilustración, dibujo, rotulador calibrado, cuaderno escolar.

domingo, 7 de abril de 2019

Garabatos



                  Garabatos en cuaderno escolar, Zentangle art, lápiz y rotulador calibrado.

jueves, 31 de mayo de 2018

De antiparras, sus fundas y otras gaitas



Andaba la reverendísima madre abadesa, doña Marga, a la caza y captura del contenedor de gafas perfecto: perfecto cachivache, digno de ser tuneado, para redondear el oufit del bolso pinturero. Donde guardar unos rotuladores, un pincel de agua, un lapicero... Perfecto para entrar en ese mundo de latas, fundas, cajas, etc, que roza lo diogénico, en este convento.  Perfecto y digno. Digno para mostrar y compartir en el simposio cachivachero. Perfecto y punto. Punto. Entregada en la febril búsqueda hallábase cuando topose, en un pequeño y recóndito recoveco de los entresijos del bargueño, con el archiperre perfecto, con la funda perfecta: hum… amplia, ancha, profunda, pensó imaginando que ella sería el paraíso perfecto en el que sus pecadillos pictóricos pasarían desapercibidos. No obstante, su interior guardaba otro tipo de perdición. Las antiparras solares perfectas para los venideros días de sol, además del paraíso ocular del alérgico.


Rotulador calibrado y bolis de los chinos sobre agenda reciclada 11x15

Otro día será. Será por arcas, arcones, baúles, bancos, bargueños, cajas, cajones, consolas, jamugas, fraileros, papeleras, paragüeros y hasta zaguaneros en este convento… 


Rotulador calibrado y bolis de color de los chinos

La madre abadesa se alejó por el claustro recogida, pensativa, meditabunda, circunspecta (convendría pensar -pensó-, puestos a ponerse, en algún ungüento; más aún estando, como está, tan perverso don Lorenzo…)


lunes, 3 de abril de 2017

RECOGIENDO VELAS



Gelatos, rotulador blanco y diamantina sobre agenda reciclada 11x15

No sé si a vosotros también os pasa, pero a mí sí. Cada año. Lo de que cuando una cree haber recogido, guardado, y subido al trastero toda la parafernalia decorativa navideña, te encuentras con algún adorno que, pese a tu celo, cuidado, vigilancia y supervisión exhaustivos, se ha quedado por ahí, colgadito, escamoteado cual soldado con uniforme de camuflaje… 


Rotulador calibrado y acuarela sobre agenda reciclada 11x15


Entonces, él, desde ese tirador, estantería o picaporte, te mira socarronamente como diciendo ¿Y qué, vas a subir al trastero, desembalar las cajas para guardarme, o qué? Y una, que no está por la labor, lo guarda en ese cajón del mueble del salón que se usa poco y que garantiza que veré poco al olvidado en cuestión. Y, ciertamente, lo ves tan poco, que sólo recuerdas que está ahí al año siguiente, cuando otro camarada olvidado llega para hacerle compañía.


Rotulador calibrado, acuarela y bolígrafo de gel blanco sobre agenda reciclada 11x15


 
Entonces es cuando todos los olvidados te miran con cara de… “Ya te vale, Marga… Ya está bien… “Y es entonces cuando yo no sé qué cara poner. Y es que tantos años en la misma casa dan para muchos olvidados.  Por muy grande que sea el cajón.

Gelatos, rotulador blanco y diamantina, sobre agenda reciclada 11x15




Nuestro Grupo en Flickr