Amigo Oñera, ya hice tu retrato pero ayer, delante del ordenador, me propuse hacerte aquella imagen tuya, que en su día hablamos, con flequillo. Al empezar dudé si añadir un flequillo a esa hermosa autopista de frente, pero desistí. Lo acabé tal cual. Con cara de mala leche, que no creo que seas así. Más bien diría que debes ser un buenazo... pero decidí dejarlo como estaba.
Con carita de angelito, que nunca ha roto un plato...
Una cara apropiada para un cartel de: WANTED (como tiene que ser!)






