Durante varios días, había oído o más bien leído algo así como que llegaban los monstruos a nuestra ciudad... y aunque había estado desconectada del blog y de este evento por miles de cosas, lo que tenía claro, sobre todo, era que me apetecía volver a reencontrarme con los monstruos que ya conocía...
Agradecí a Ramón, de Cuadernos Viajeros, que me tuviera guardado uno de esos preciosos cuadernos que cada año hacen con tanto cariño, con la ayuda de uno de los patrocinadores, para la ocasión. Sólo por el cuaderno, ya merece la pena querer participar en tan precioso encuentro.
Un año más, mientras dibujaba, me estaban surgiendo las dudas, entre tanto "monstruo", je,je, de si realmente soy dibujante de cuaderno... cuando alguien se acercó y me dijo que hacía trampa por dibujar primero con lápiz y luego repasar con el rotulador, en vez de ser arriesgada y hacerlo con rotulador directamente. Le dije algo así como que lo que buscaba era simplificar las líneas y que con el lápiz primero las pensaba y con el edding después las confirmaba. Que en mis dibujos no quiero miles de líneas para contar una... Busco "La línea"... Creo que la medio convencí porque me dijo: Claro, el estilo Dolça World... o algo así, je,je... y se fue.
No quise perderme la comida con mis queridos monstruos de esta cueva y me senté en medio de dos de ellos... la comida tardó mucho en ser servida y pensé en hacer un dibujo mientras conversábamos...
Tú que me lees, ¿de quién crees que serían esas manos? ^_*
Durante la tarde, como Cenicienta, je,je, bueno a distinta hora, pero desaparecí como ella... para volverme a reencontrar con ellos en la noche de "Dibujando entre palmeras"... o como dice Juan, en el "Dibujo nocturno".
Esta vez, acudiría en compañía de Sazed que como sabía que el ladrón Pepe Garrido, alias "Artimañas", estaba por la ciudad y la última vez que nos vimos, habían hablado de música, grupos y guitarras, me dijo que preguntara a Joshemari, si a Pepe le gustaría tocar la guitarra, que si era así, podía coger dos e irlo a buscar. Entonces, el resto de dibujantes, pensó en un lugar donde no (¿)molestar(?) y nos dirigimos hacia allí... Salimos de casa, yo con mis bártulos de dibujanta y Sazed con sus guitarras. Le quise ayudar con una para volver a sentir esa sensación de llevar una guitarra colgada a la espalda, je,je, postureo lo llaman algunos.
Llegamos al bar de la esquina "El palmeral y la dama" y nos encontramos a Pepe preocupado porque, otro monstruo de la noche, se había metido en, como dijeron ellos, "Un fregao", digamos que dibujistico. Joshemari estaba encantado... Alguien había comenzado a dibujar a un grupo de gitanas y a sus maridos no les había hecho, en principio, ni pizca de gracia...
En la calle de abajo, había una tetería y, allí en la Tartana, dibujé entre los más listos del encuentro...

Como estaba allí entre tanto monstruo, pensé que lo que tenía que hacer era dejarme de dudas y seguir dibujando hasta convertirme en una monstrua, je,je...
Lo pasé fenomenal y para mí fue super bonito compartir aquellos momentos con mis amigos.
Con todo mi cariño...
Un abrazo!!
Dolça